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domingo, julio 29, 2007

Recibí un email de Carlos Alberto Montaner

Quien es Montaner?
Un intelectual cubano exiliado, vicepresidente de la Internacional Liberal, co-autor de "Manual del perfecto idiota latinoamericano" y "El regreso del idiota", editor, periodista Un lujo del pensamiento libre.
Su texto es este:



Carlos Alberto le ha enviado la siguiente historia:

Te cito. Gracias por enviarme tu artículo.

El Nuevo Herald
Publicado el domingo 29 de julio del 2007

¿Cuándo comenzó el siglo XXI?
CARLOS ALBERTO MONTANER

En noviembre de 1815 las casas reales europeas, reunidas en Viena, escribieron el acta de defunción de la revolución francesa y construyeron un sistema de convivencia internacional que duró cien años. Ahí, en el Congreso de Viena, entre bailes, cacerías y unos cuantos adulterios, se forjaron las líneas maestras del siglo XIX.

Esa divertida fiesta llegó a su fin el 28 de junio de 1914 con dos disparos que mataron a veinte millones de personas. Esto ocurrió cuando el estudiante nacionalista serbio Gavrilo Princip asesinó al archiduque Francisco Fernando en Sarajevo. A partir de ese momento se armó la de Dios es Cristo, desatándose a las pocas semanas la Primera Guerra Mundial y la consecuente demolición de tres imperios: el ruso, el pangermánico y el turco, mientras ingleses y franceses comenzaron su inexorable declive. Hay cierto consenso entre los historiadores en que el siglo XX se inició aquel verano de 1914. En ese punto empezaron a gestarse la revolución bolchevique en Rusia, el encumbramiento del nazi-fascismo, la Segunda Guerra Mundial y la posterior guerra fría. En 1989, con Gorbachov como sepulturero, el siglo XX fue felizmente enterrado bajo los escombros del Muro de Berlín.

¿Cuándo y dónde nació el XXI? Una buena hipótesis es la del analista argentino Esteban Lijalad. Comenzó en Buenos Aires el 18 de julio de 1994 el día en que una bomba descomunal mató a 85 personas e hirió a otras 300. El poderoso artefacto, oculto dentro de una camioneta, fue colocado en la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), una organización benéfica dedicada a la asistencia social de personas de todos los credos religiosos. Según las investigaciones oficiales, el autor del atentado fue un terrorista suicida musulmán llamado Ibrahim Hussein Berro, de 29 años; la milicia chiita de Hezbolá fue quien organizó la operación criminal, y el gobierno teocrático de Irán la financió y proporcionó los medios materiales.


viernes, julio 27, 2007

Conspiración


La realidad no es esa mezcla inestable de planes, condicionantes, azar, datos duros de la realidad, sueños, locura y casualidad. No. La realidad es siempre producto de la Conspiración. No creas nada lo que dicen los diarios: están todos manejados (por el Imperialismo, o por la Sinarquía, o por la Tricontinental, o el Sionismo) todos repiten un libreto prediseñado y nosotros, los perejiles, nos tragamos todos los días las raciones de medias verdades que nos venden.

No hubo un Pearl Harbour, nadie llegó a la Luna, hay una conspiración judía para dominar al mundo, hay extraterrestres dormidos en un laboratorio de la CIA, las Torres Gemelas explotaron por orden de Bush, la AMIA y la Embajada volaron por bombas interiores, como resultado de la conspiración de la derecha sionista... Y así, cada estremecimiento que sufrió la humanidad ha sido obra de un Enemigo Oculto, que adopta millones de caras para lograr sus propósitos. Este enemigo oculto es tan sagaz, eficiente, hábil, paga tan bien y aterroriza tanto a sus empleados que jamás en miles de años de historia pudo obtenerse prueba alguna de la Conspiración. Y esa es la mayor prueba de su existencia: su implacable eficacia.

A veces la denuncia se recubre de ciencia y entonces la Conspiración se denomina "enfriamiento global", "invierno nuclear", "hambrunas de fin de siglo", "DDT mata", "Calentamiento Global".

“Solo los que conocemos el Secreto, los Senderos que llevan a sus Guaridas, solo nosotros tenemos el derecho de conducir a la Humanidad a su salvación. Es por eso absolutamente necesario que envíes tu aporte a www.lagranconspiración.net donde podrás acceder a la Verdad de las grandes Conspiraciones de los Tiempos: Atlantes, Egipcios, Judíos, Tribus Perdidas, Esotericos, Templarios, Masones, te serán Revelados en nuestro Sitio.No faltes”

Así, perdida ya casi definitivamente la senda de la verdad, falseadas por explicaciones absurdas e indemostrables todas las pruebas, desdibujados los valores centrales de la humanidad -“la verdad es solo politica, la ciencia no existe”- vamos cayendo de conspiración en conspiración casi sin posibilidad de defendernos. Queda muy poca gente, ya mayor – y se van muriendo- que se encarga de alertarnos. Revel por ejemplo, o Popper, o Hayek.

Queda retomar la posta y, en forma antipática y contra la corriente, seguir desmitificando la Gran Conspiración, que consiste justamente en hacernos creer que existe.

domingo, julio 22, 2007

Marx: moral y ciencia

La explicación marxista sobre la explotación siempre queda a medio camino. No cierra. Es como si retratara una parte de la realidad y se olvidara que existe otra, a contrapelo. Como si explicara la fatiga, pero olvidara relatar el descanso que le sigue.

Por que para la maquinaria de producción capitalista es bueno pagarle poco al obrero, pero es bueno que haya de consumidores con buenos sueldos, ávidos de comprar esa producción masiva y creciente. El doble carácter de la persona (obrero y consumidor) jamas aparece en la misma oración en Marx. Como si fueran dos seres distintos uno debe ser explotado con salarios bajos y el otro…tentado con precios bajos y salarios altos para comprar cada vez más bienes.

Para la teoría marxista la plusvalía es la fuente de ganancia capitalista. Cuanto más bajo el salario y más alto el precio de venta, mayor la ganancia capitalista.

En palabras del viejo Carlos” La ganancia aumenta en la medida en que disminuye el salario y disminuye en la medida en que este aumenta”

Pero… reconoce Marx hay casos en que “ las ganancias de un capitalista pueden aumentar a costa de otros capitalistas, independientemente del alza o baja del salario”. O sea; a veces una ganancia mayor no depende de la “tasa de explotación” sino de la capacidad para expandir el mercado, crear nuevos productos, vender más barato, etc. En términos actuales, las ganancias de Google no se basan en la diferencia entre ingresos y salarios pagados a sus trabajadores (salarios, dicho sea de paso, que deben ser los más altos de la tierra) sino en su capacidad para vender su innovador servicio allí donde no hay nadie que le compita.

¿Y como resuelve Marx esta contradicción? Por el absurdo: “ Es cierto que la ganancia no habrá aumentado porque haya disminuido el salario, pero el salario habrá disminuido por haber aumentado la ganancia”

Es el salario “relativo” el que disminuye, no el “absoluto”, debería haber agregado el viejo Marx.

Pero dicho así, pareciera que “en términos absolutos”, baja el salario, cuando diez renglones arriba el admite la posibilidad contraria. La frase se transforma en una consigna política, de las tantas que su magnífica pluma creó en décadas de actuación.

Todo, en realidad, es un problema de “comparación” ente lo que gana el obrero y lo que gana el capitalista. Llevando este razonamiento al extremo ¿que es lo que nos muestra Google o cualquier otra empresa de alta tecnología?: mientras los trabajadores de Google ganan en promedio 200 mil dolares por año, sus accionistas mayores incrementan su patrimonio en varios millones de dolares al año. Pobres trabajadores de Google, así explotados!

Al fin Marx nos dice la verdad: “el salario se halla determinado sobretodo por su relación con la ganancia…: es un salario relativo, proporcional.(…) Aunque los goces del obrero hayan aumentado, la satisfacción social que producen es ahora menor [¿Como lo sabe? ¿Habra hecho encuestas entre obreros prósperos?] comparada con los goces mayores del capitalista, inasequibles al obrero., y comparado con el nivel de desarrollo de la sociedad en general . Nuestras necesidades y nuestros goces tienen su fuente en la sociedad y los medimos, consiguientemente , por ella, y no por los objetos con que los satisfacemos. Y como tienen carácter social, son siempre relativos”

“Hemos visto , pues: que incluso la situación más favorable para la clase obrera, el incremento más rápido posible del capital, por mucho que mejore la vida material del obrero , no suprime el antagonismo entre sus intereses y los intereses del burgués (…) La situación material del obrero habrá mejorado, pero a costa de su situación social “.

Vamos a ver. Según estos párrafos estratégicos y fundacionales de la teoría marxista, no hay un problema “objetivo y absoluto” de explotación, sino que hay de deprivación relativa, entre el obrero (incluso en los bien pagos) en relación al capitalista . Todo el problema de la explotación social, la necesidad de la revolución mundial que acabe con la explotación es un problema “relativo, comparativo, de proporciones” entre lo que gano yo -simple obrero (al cual ya no satisfacen los “objetos que recibimos” sino en un goce “menor”, en comparación con el “promedio social”)- y lo que gana mi capitalista. Un problema subjetivo, de “envidia social”, de “goce menor que”, no de “situación material, sino de situación social”.

El trabajador promedio de Google, con sus 15 mil dolares mensuales mira con recelo a sus patrones que acaban de comprar un jet privado…y se afilia a La Revolucion Mundial, porque esta diferencia no se aguanta!

Ahora cierra el modelo.

a) El capitalista hace su mayor ganancia vendiendo grandes cantidades de producto a las masas

b) Esas masas, justamente, los proletarios, reciben cada vez más salario, lo cual esta en el interés del capitalista, que desea consumidores con dinero listo para gastar en los bolsillos.

c) Todo crece: la producción, los salarios, el consumo, tiende a bajar el precio de los productos a fin de incrementar los volúmenes de venta, se mejoran las condiciones de trabajo, hay capital para desarrollar tecnologías más humanas, menos degradantes…

d) Y aumenta la ganancia del capitalista. He ahí el problema. Eso no se tolera.

e) Entonces los proletarios – que tienen mucho más que las cadenas para perder (un salario en alza que les garantiza adquirir cada vez más productos- “aunque los goces del obrero hayan aumentado”, dice Marx- ) - se organizan en Partidos Comunistas, derrotan a la burguesía e instauran el Estado Comunista, del cual jamás podrán salir: salarios congelados, productos de calidad irrisoria, desabastecimiento, homogeneidad aplastante, pero eso si: ¡ningún capitalista enriqueciéndose a mi costa!

En el fondo, tras el ropaje científico, Marx muestra que tiene un serio problema moral con las ganancias. El odia las ganancias, el lucro excesivo, a la manera de la Iglesia medieval que condenaba la usura y exigía un “justo precio”. No las considera una retribución normal hacia un factor (“el factor Capital”) encargado de planear la producción y venta de un bien ( comprar las materias primas, adquirir y mantener las maquinarias, prever -arriesgando su capital- niveles de venta de su producto, contratar mano de obra y capacitarla, competir con otros capitalistas en mejorar la calidad y/o bajar el precio, gestionar la producción, almacenaje, distribución, venta y cobranza, obtener créditos, pagar préstamos, abonar impuestos, pagar sueldos, investigar nuevos productos, invertir, y al fin obtener su ganancia para que el ciclo siga…año tras año, sin vender la fábrica e ir a disfrutar a la Costa Azul).

Hay un fuerte – y erróneo- sentido moral en Carlos Marx, un apasionamiento difícil de explicar desde su pretensión de fundar un socialismo científico. Como un padre ofendido, se enoja con la realidad. ¿Qué pensaría hoy de Google?

viernes, julio 20, 2007

jueves, julio 19, 2007

AMIA: NOTAS TOMADAS EN 1994

AMIA

Frases dichas en estos días de horror:

" Yo no soy judío, soy argentino, pero lo mismo estoy con bronca" dice el buen hombre.

" Señor, vea, Doña Rosa, hubo muertos no judíos, a ustedes les pudo tocar" afirma Neustadt dirigiéndose a todos sus televidentes.

" Hay ciudadanos israelies con vida?" pregunta la periodista

"Le he dado las condolencias al primer ministro israelí" informa Menem

"Sr. Beraja, mis condolencias", dice Grondona."Y yo le doy a Ud. las mías"contesta Beraja.

"Y pensar que hubo inocentes, que sin comerla ni beberla, pasaban por ahí y la ligaron".dice alguien.

Frase no dicha, pero implícita

" Los argentinos y los judíos que viven en la Argentina, son dos entes distintos. Es absoluta mentira que se puede ser argentino Y judío. Los judíos son ciudadanos israelies- por eso hay que con-dolerse ( participar en el dolor ajeno, dice el Diccionario) ante su primer ministro. Lo que les pasa a ellos es muy doloroso , hay que con-dolerse

(nuevamente, participar en el dolor ajeno, dice el Diccionario, como bien sabe Don Mariano Grondona) ante su dirigente comunitario. Lo que les pasa a ellos nos puede pasar a nosotros, por eso hay que dirigirse a los televidentes diciendo "a ustedes- argentinos, o sea no judíos- le puede pasar, no seamos indiferentes". Por eso, porque "israelita" es lo mismo que "israelí", es que puedo preguntar sin perder mi puesto de periodista si aun hay "ciudadanos israelíes" bajo los escombros. Por eso hay víctimas inocentes, dando por supuesto que hay víctimas culpables.

Si Ud.es judío argentino, los argentinos, esta vez lo miramos con simpatía, nos condolemos( nuevamente, participamos de un dolor ajeno). Pero, hay algo misterioso, inquietante, en esta mala suerte judía. Hay algo de jettatore, al que se lo mira con simpatía, pero desde lejos, por las dudas.

"Che , no será que estos se lo buscan?. Está bien, esto fue una masacre injustificada, pero por qué nos traen a NUESTRO pais SUS problemas?.

Esa cloaca de sabiduría prejuiciosa, de polémica de bar, que suelen ser muchos taxistas, ya se encarga de "naturalizar" el atentado y extender su onda destructiva a "otros diferentes": Che, y porqué no le pusieron una bomba a Bodegas Giol, con toda esa gentuza adentro?.

1994

AMIA: articulo de Pilar Rahola

AMIA: la vida quebrada

Todas las edades. Yasmín, que tenía 12 añitos al morir. Paola y Cristián, que con sus 21 años estaban culminando sus estudios de abogacía. Carla, con 17; Ingrid, con 18; Mariela, con 19, que buscaban su primer empleo en la bolsa de trabajo de la Asociación Mutual. Eugenio era boliviano; tenía 17 años y ayudaba en unas obras de reparación. Y, con ellos, 78 personas más, todas con sus vidas, sus amores y su esperanza; todas convertidas en humo a las 9.53 de la mañana del 18 de julio de 1994. A esa hora, la muerte viajó en las entrañas de una camioneta Renault Traffic y dejó una herida de sangre y fuego en la calle Pasteur 633, en el corazón de Balvanera. Ibrahim Hussein Berro, militante de Hezbollah, fue el actor material de la matanza, y su "martirio" se honra con una fastuosa placa en el sur del Líbano, allí donde las milicias chiitas han creado su particular Jihadistán.



El "partido de Dios", dedicado a convertir la bondad teológica en una maldad terrenal, conseguía, así, ser el autor del atentado terrorista más importante de la historia argentina. Años atrás, ya había matado a 18 personas en el restaurante El Descanso, de Madrid, y a 29 en la embajada de Israel, en el propio Buenos Aires.



El General Intelligence and Security Service lo considera responsable de estos y otros famosos atentados, y todas las fuentes de inteligencia creen que Hezbollah mantiene células en más de veinte países, particularmente en la opaca triple frontera.



En el Líbano, con sus misiles tierra-tierra Al-Fajr, iraníes; sus temibles Toophan -versión de los misiles estadounidenses antitanque TOW-; los sirios de alcance medio; decenas de miles de piezas de artillería ligera; aviones iraníes no tripulados Mahajer-4 y un ejército de miles de personas, es el auténtico brazo armado de Irán en la zona.



La actualidad lo sitúa en el primer plano de la tragedia del Líbano, pero trece años antes la tragedia se teñía de dolor argentino. Mañana, al sonar de las sirenas, y con el lema de "Hagamos memoria. Reclamemos justicia", los familiares y amigos alzaremos nuestro recuerdo por las 85 personas brutalmente asesinadas en la AMIA. Sus vidas quebradas serán el motor de nuestro compromiso moral.



Sin embargo, la AMIA no sólo es recuerdo de la tragedia. También es el sonoro clamor de años de impunidad, encubrimientos y mentiras, en un largo proceso judicial errático y turbio que, finalmente, ha llevado al ex juez federal Juan José Galeano y al ex titular de la SIDE Hugo Anzorreguy a ser procesados. Y, desde luego, la larga sombra de la duda alcanza al ex presidente Menem. Durante años, las familias de las víctimas han padecido una soledad clamorosa, una indiferencia lacerante e incluso a menudo, una brutal falta de piedad, hasta el punto de que hubo quien consideró que en la AMIA no habían muerto argentinos, sino judíos. Un taxista platense me llegó a asegurar que habían sido los propios judíos los que habían provocado una implosión para dar mala imagen de los árabes. Por supuesto, bajé del taxi. Así, un auténtico acto de guerra perpetrado por un país contra otro -la autoría iraní ha sido demostrada por el fiscal Nisman- se convirtió en una estricta "cuestión judía" y dejó de ser patrimonio argentino. Esta ha sido la lucha de los familiares durante más de una década: la lucha contra el olvido y contra la impunidad. Cuando parecía que eran derrotados, y que los muertos eran nuevamente asesinados, esta vez en el recuerdo, el trabajo ingente y casi heroico de Alberto Nisman ha creado unas expectativas de justicia que alcanzan dimensión histórica. Fue el revolucionario francés Emmanuel-Joseph Sieyès quien gritó indignado hace siglos: "¡Quieren ser libres y no saben ser justos!", y ésa es la esencia de la libertad, que nunca se puede fundamentar en una lacerante injusticia. Así lo debió pensar este fiscal, que, con paciencia y valentía, fue desmontando las trampas que le habían preparado. Reveló la fabricación de pistas falsas por parte de la "inteligencia" argentina, rastreó el origen del atentado en la reunión que tuvo lugar el 14 de agosto de 1993 en la ciudad iraní de Maashad, puso en evidencia al juez Galeano, que imputó falsamente a policías bonaerenses con quienes tenía cuentas pendientes. E incluso llegó a viajar a Detroit, donde vive la familia del suicida, para ratificar su autoría. Finalmente, en su fascinante dictamen de 801 páginas, Nisman hizo lo impensable: no culpó a "radicales iraníes", sino al régimen de Irán como instigador y a Hezbollah como ejecutor de la matanza. Con su valentía, la Argentina se convierte en el primer país del mundo que ha pedido a Interpol la captura de los jerarcas del régimen islamista. Ocho son los nombres imputados: Ali Rafjansani, ex presidente de Irán; Ali Fallahiján, ex ministro de seguridad; Ali Akbar Velayati, ex canciller; Moshen Rezai, ex comandante de los Pasdarán; Imad Fayez Moughnieh, ex jefe del servicio de seguridad exterior de Hezbollah; Ahmad Reza Ashgari, secretario de la embajada de Irán; Ahmad Vahidi, ex comandante de la unidad de elite Al-Quds, y, finalmente, Moshen Rabbani, ex consejero cultural de la embajada en la Argentina. El abrió una cuenta en el Deutsche Bank después de la reunión de Maashad y, según parece, compró la furgoneta. Por supuesto, abandonó la Argentina el día del atentado. Como asegura el notable ensayista Gustavo Perednik, Nisman ha sido la esperanza blanca y, contra todo pronóstico, ha cumplido con su cometido profesional y con su compromiso ético. Merece también un aplauso el juez Rodolfo Canicoba Corral, quien no dudó en firmar la resolución contra los imputados iraníes y declaró el atentado contra la AMIA como un crimen de lesa humanidad. Trece años después del atentado, los verdugos parecen no ser tan impunes y las víctimas parecen no estar tan solas. Tiempo al tiempo de la Justicia.



Pero la AMIA es algo más, quizá lo fundamental. El lúcido analista Julián Schvindlerman lo escribió en la revista Comunidades : "Junto con el imperativo ético de honrar la memoria de los caídos, tenemos un obligación práctica y moral de prevenir una repetición de análogas tragedias en el futuro". Esta es la cuestión en su raíz: situar el atentado de la AMIA en el mapa de un terrorismo que ha convertido al mundo en la línea de fuego de su unilateral guerra, y que en la AMIA hizo las pruebas de laboratorio. Más allá del chiismo y del sunnismo; más allá de las contingencias concretas de un atentado que se alentó al albur de promesas incumplidas con Irán, por parte del ex presidente Menem, y, desde luego, mucho más allá de los conflictos abiertos en el mundo, lo que mató en la AMIA fue un totalitarismo nihilista, de base teocrática, que lleva décadas gestándose en el corazón del islam rigorista, y que, en su culto a la muerte, considera objetivo militar a cualquier ser humano, incluso a los propios hijos. La misma muerte que laceró a 85 familias argentinas ha teñido de sangre el mapamundi. ¿Contamos? Más de 200, en Kenya; 4000, en Estados Unidos; 200, en Madrid; centenares, en Turquía; 400, en Bali; casi un centenar, en Londres; 400 en Beslan; centenares, en Bombay, y todo ello sin contar los miles que suman los atentados en Irak, Afganistán e Israel. Su ambición es imperial. Su ideología es totalitaria. Su liturgia es religiosa, y su objetivo somos nosotros. Es decir, cualquiera: el que viaja en un tren en Madrid; el que baila despreocupadamente en una discoteca de Bali; el que toma un subte en Londres, o el que buscaba trabajo en la mutual de la AMIA. Si algo está uniendo a las diferentes corrientes del islam fundamentalista es la guerra contra la modernidad, entendida la modernidad como el conjunto de valores que garantizan la libertad. Por eso, los atentados de Buenos Aires contienen una carga tan simbólica, porque fue aquí, un 18 de julio, en la calle Pasteur 633, y antes, un 17 de marzo en Arroyo 916, donde el terrorismo islámico empezó a mostrar su manual de estilo: muerte civil, arbitraria y masiva; gran capacidad tecnológica y financiera; gran libertad de movimientos, protegido por cancillerías de países miembros de la ONU, y una finalidad de largo plazo que, con la práctica del terror, busca la destrucción de las libertades en los países democráticos. Si además se benefician con una justicia corrupta o una indiferencia ciudadana, como pasó con la AMIA, el éxito es rotundo. Por ello, la muerte en la AMIA es una herida en el mundo. Mataron en Buenos Aires a ciudadanos argentinos, pero en realidad atentaron contra su identidad civil: la que configura una sociedad libre.



Mañana, a las 9.53, recordaremos sus vidas rotas y volveremos a comprometernos con la libertad. Los pueblos que no tienen memoria del horror no tienen futuro

lunes, julio 16, 2007

AMIA, 18 de julio de 1994



Entonces, explotó. De un zarpazo descomunal expandió miles de fragmentos de material y músculo imbricados, sin perdón ni piedad. La pura materia se deshizo, átomos desperdigados, moléculas desgajadas, células abandonadas, tejidos desgarrados, órganos cercenados, todo en un amasijo irreconocible. Es fea la muerte. Nos devuelve al reino de lo material: se desarman nuestras partes, mostrando que somos un mecanismo eventual, casi milagroso, una casualidad de la evolución, un acto fortuito del algún dios aburrido. Y ahí, en esa masa, solo se reconoce la pura materia de los cuerpos abandonados de impulso de vida. No hay expresión en esos rostros abandonados y solos. Sorpresa quizás. Una última pregunta congelada en la mirada, antes de desarmarse.

Hay que volver a reconstruirlos a la vida, recordando, al menos, sus nombres:

Sivana Alguea, Jorge Antúnez, Moises Arazi, Carlos Avedaño, Yanina Aberbuj, Naum Band, Sebastian Barreiro, David Barriga, Norberto Basiglio, Rebeca Behar, Dora Belgorosky, Favio Barmúdez, Romina Boland, Emiliano Brikman, Gabriel Buttini, Adela Casabé, Paola Czyzewski, Jacobo Chemanuel, Cristián Degtiar, Diego Depirro, Norbeto Díaz, Norberto Dubín, Fiwel Dyjament, Mónica Feldman, Alberto Fernández, Martín Figueroa, Ingrid Finkelchtein, Leonor Finkelchtein, Fabián Furman, Gullermo Galarraga, Tenorio García, José Ginsberg, Cynthia Goldenberg, Andrea Guteman, Leonor Hersalis, Carlos Hilú, Emilia Jakubiec, María Jaworski, Verónica Josch, Carla Josch, Elena Kastika, Esther Klin, León Knorpel, Berta Kozuk, Fernando Kupchik, Agustín Lew, Jesús Lourdes, Andrés Malamud, Gregorio Melman, Ileana Mercovich, Naón Mirochnik, NN, Mónica Nudel, Elías Palti, Germán Parsons, Rosa Perelmuter, Fernando Pérez, Jaime Plaskin, Silvia Portnoy, Olegario Ramírez, Graciela Reisfeld, Roberto Roisman, Raquel Said, Ricardo Said, Rimar Salazar Mendoza, Fabián Schalit, Pablo Schalit, Mauricio Schiber, Nestor Serena, Mirta Strier, Liliana Szwimer, Naum Tenembaum, Juan Terranova, Emilia Berelejis, Manuela Toer, Marta Treibman, Angel Ubfal, Eugenio Vela, Juan Vela, Gustavo Velazquez, Isabel Velazquez, Danilo Villaverde, Julia Wolinski, Rita Worona, Adhemar Zárate.

Asesinados el 18 de julio de 1994, en la AMIA de Buenos Aires. Judíos y cristianos. Argentinos, paraguayos y uruguayos. Jóvenes y viejos.

Sin los pretextos actuales- que terminan culpando de las bombas a las víctimas- el puro odio de imanes y mujaidines, sin causa ni provocación, los mató. El siglo XXI comenzó allí.

domingo, julio 15, 2007

Memoria del GULAG

Clarin, haciendo honor hoy sí, a su condicion de principal diario argentino incluye hoy un reportaje imperdible a Viktor Schmyrov, Director del Museo GULAG PERM-36


¿Se sabe la cantidad aproximada de gente que murió allí (en el GULAG)?

En la totalidad de ellos, la cifra que ahora no se discute es entre treinta y cuatro y treinta y seis millones de personas. Entienda: sólo en los campos de concentración. Pero había otras formas de represión. En la parte sur del vasto territorio, los campesinos fueron enviados, exiliados, a la taiga, en el norte, ¡por decenas de millones! Pueblos y naciones enteras fueron "transferidas" de una región a la otra. Por ejemplo, en febrero del 44, fueron enviados a Siberia y a Kazajstán toda la gente de Chechenia; toda, no quedó ni uno solo y así también de otras nacionalidades.

Con la etapa de los gobiernos de Putin se clausuró esa disposición a revisar el pasado?

La situación cambió radicalmente, Putin decretó que la historia "debía ser positiva". Después de lo cual se sacaron de los colegios los manuales de historia, en los cuales estaba contenida gran cantidad de testimonios sobre las represiones del totalitarismo. Se decidió que solamente se iban a usar los manuales recomendados por el ministerio de Educación... Por ejemplo, para el último año de los colegios, el manual de Historia es desde el año 1917 hasta la actualidad. O sea, el período soviético. La palabra "gulag" solamente se menciona dos veces. Y ambas veces está en letra pequeña. En los manuales no existe la represión, no existen los campos de concentración, no hay millones de desaparecidos, ejecutados, muertos. Solamente en el año 1931, en nuestro país murieron por hambruna no menos de siete millones de campesinos. Es un hecho que todo el mundo conoce y nadie discute, está aceptado. Sin embargo, no está en los manuales, no se estudia.



¿La sociedad rusa no quiere mirar demasiado lo que significó aquella parte de su historia?

El fenómeno de nuestra sociedad es que Putin no fue puesto así nomás. El no viene de otro país, ni invadió nuestro país, fue elegido por mayoría de votos en elecciones nacionales sabiendo exactamente que era un oficial de la KGB. Si existiera esa memoria nacional, él no hubiese sido elegido y nuestra historia sería distinta. Ahora nos encontramos en un Estado declaradamente autoritario. Una de las causas, no la más importante, pero sí importante, es justamente la ausencia de memoria.



¿Qué mensaje les queda a los jóvenes que visitan el Museo?

No tenemos un único criterio. Les decimos, cuando salen, aquello con lo que vamos a terminar nuestra conversación: nuestra historia fue terrible, sangrienta, una de las más terribles y sangrientas de toda la historia de la humanidad. Es la historia no sólo de matanzas masivas, sino de la pretensión de erradicar las cualidades humanas de toda la población de una nación. Y la salida de esto es única: es lo que nosotros llamamos en nuestro país "valores occidentales": son los valores liberales occidentales. Yo quisiera que esos niños no solamente recuerden su pasado sino que entiendan que mientras no haya un proceso democrático serio, vamos a seguir viviendo de esta forma. Si olvidamos el terror totalitario, tarde o temprano lo veremos regresar.






sábado, julio 14, 2007

Gestión para la comunicación


Antes se gobernaba bien para salir bien en la prensa.
Ahora se sale en la prensa para poder gobernar bien.

En alguna época, cuando la gestión política no era tan compleja como ahora, los funcionarios honestos trataban de hacer bien la cosas y tenían la esperanza de que la prensa reflejara los logros de su gestión: un artículo elogiando alguna obra nueva, una reglamentación o una mejora en el servicio público producido por él.

Ahora, el funcionario que llega a su nuevo organismo estudia sus funciones y decide comenzar por aquellas que pueden tener más “gancho” para la prensa. Su primera obligación es dotarse de un buen agente de prensa, estrechar lazos con algunos periodistas clave y a partir de ahí organizar su agenda a fin de enlazarla perfectamente con sus salidas a la prensa. No importa en este nuevo estilo de gestión el plan estratégico (entendido como el engarce temporal de diversas tareas, con utilización de recursos y en una secuencia planeada orgánicamente) sino el plan de comunicación de gestión.

Es la comunicación la que genera el plan, no el plan el que genera la comunicación.
Se gestiona para poder comunicar...que se gestiona. Los aspectos no comunicables de la gestión no interesan.

¿Por qué comunica el nuevo funcionario? ¿Para atender las necesidades informativas de la población? No se crea: es para armar su carpeta de valorización de acciones políticas, útil para crecer en la estructura política a la que pertenece. Cuantas más menciones positivas en la prensa, más suben las acciones del funcionario para su crecimiento profesional.
Porque el funcionario, por definición, nunca puede amar y permanecer en un puesto: todos sus cargos son peldaños en una carrera infinita que termina en la presidencia, la gobernación o, al menos, en alguna banca parlamentaria. A ese fin dedica sus afanes: no a servir al bien común, anticuada manera de referirse a la función pública, sino para crecer, políticamente hablando.
Cuando llegan a su cúspide, ya no saben para qué seguir acumulando acciones. Entonces se dedican a planear su sucesión: acumulan poder para “el proyecto”, entidad que suele incluir una considerable cantidad de familiares y amigos, a fin de - a su manera- hacer el bien común.

Se cierra así el círculo: la gestión por comunicación es como esas redadas ficticias que a veces inventan los policías para ascender: arman un caso, plantan pruebas y llaman a la TV para filmar el operativo en el que incautan droga o armas. Y ascienden a Subsecretario de Investigaciones de Algo. De forma menos burda se arman casi todas las carreras políticas en la actualidad. Y carreras honestas. Esto no está enfrentado a la legalidad. No hablamos acá de dineros mal habidos para pagar campañas electorales, pactos mafiosos o cosas aun peores. Hablamos del puro, simple y natural ejercicio de la gestión pública por estos días.
Y de la enorme deformación que eso implica.
Salir del eje de la buena gestión para recorrer únicamente el de la buena comunicación significa acumular los problemas y encontrar “hábilmente” la forma de taparlos, exagerar méritos y minimizar errores,
postergar decisiones dolorosas y optar siempre por las más simpáticas a la prensa y a la Opinión Pública.
Los problemas soterrados, invisibles, sordos, estallan entonces y arrastran al funcionario al sumidero, de donde, tras unos pocos años
de lifting, renace, dispuesto otra vez a “armar su plan de comunicaciones”. Así estamos, como decía mi tía.

viernes, julio 13, 2007

El fin de Chávez

Sería hermoso anunciar, aquí y ahora, el fin de la aventura chavista. No me atrevo a tanto.

Pero así como en Argentina aparecen indicios de un cambio de época, desde el hegemonismo sin tiempo de un Kirchner triunfador, en 2005, a un cierto clima de ocaso, con un gobierno recibiendo al unísono cachetadas letales en la Capital y en Tierra del Fuego, con inflación soterrada tras un Indec intervenido, con crisis energética encendiendo alarmas, escandaletes varios, desaceleración del crecimiento, en fin, con sucesora presidencial, así Chávez anuncia con su triste recorrido internacional (Rusia, Bielorrusia, Iran) su cambio de época.

Ahora, dice, el MERCOSUR no le interesa, ya que se trata de un viejo ámbito capitalista y neoliberal.

Ahora, dice, basta de RCTV, ese “medio de la oligarquía”

Ahora, dice, ir al ALBA, con Cuba, Bolivia y Nicaragua.

Ahora, dice, Partido Único, Ejercito Socialista.

Ahora, dice, es tiempo de lamentar la caída de la Unión Soviética.

Su encierro en la cripta del comunismo soviético lo aísla de la realidad práctica y corriente. Nadie en su sano juicio puede reivindicar hoy ese fracaso monumental que fue la Unión Soviética. No hace falta comentar nada sobre eso. O sí? Los intelectuales que rodean a Chavez tratando de “venderlo” en términos aceptables para la comunidad progresista mundial -que abomina del liberalismo y la globalización pero huye del fracaso comunista- deberán a partir de ahora afiliarse al Partido Soviético y poner flores en las tumbas de Stalin y Brezhnev. No creo que lleguen a tanto.

En ese sentido puede hablarse del fin de Chávez: se aleja del MERCOSUR “capitalista” (porque no acepta pedirle disculpas al senado brasileño, luego de acusarlo de “loro del imperio”) , se incorpora a la fantasmal asamblea de fracasos que se llama ALBA, visita la exURSS en plan nostálgico, para olisquear en la cripta de los dictadores muertos, va a Bielorrusia -único pais stalinista en ejercicio de la exURSS- se llega al Irán negacionista y ponebombas, cierra televisoras, funda un Partido Unico, promete gobernar hasta el 2050. Qué más.


(Cuando terminé de postear este articulo me llegó este relato excelente de Fernando Mires, un intelectual chileno profesor en Alemania, sobre su estadía en Venezuela). Lo pueden leer aquí:


A raiz de eso le envié este email a Mires


Estimado Fernando.
Su pensamiento fue crucial para entender la guerra entre Israel y Hizbolá, hace un año. Ahora mi amigo Isay Klasse me envía este magnifico artículo sobre Chávez. Coincido en que a Chavez se lo ridiculiza como "papagayo tropical", pero no se le teme. Pareciera un simpatico hablador, un amigote excesivo y no un peligroso contrarrevolucionario, amigo del stalinismo (acaba de lamentar la caida de la URSS) y un tipo realmente peligroso para America Latina. Lula lo sigue llamando "mi amigo" y Kirchner le presta la ciudad para que despotrique contra Bush. Hoy Saramago lo defiende de la acusacuin de "populista" y , en fin, la progresía internacional le guiña un ojo a este -como lo define usted- mezcla de militarista y comunista.
Con un grupo de gente hemos constituido un pequeño grupo de reflexión (Libre Reflexion) y nos gustaría contactarnos via email con usted, ya que sus ideas y análisis enriquecen nuestras discusiones. Por ahora, le envío un abrazo y nuestros blogs
Un saludo
Esteban Lijalad


Su respuesta:

Estimado Esteban
Mil gracias por su e-mail. Es muy estimulante. Efectivamente, Chávez es muy peligroso. Su fase más alta todavía no la ha alcanzado, y van a haber muchas sorpresas, yo creo.
Naturalmente, me declaro abierto a todo tipo de contactos con usted y ustedes
Reciba mis amistosos saludos
fernando







lunes, julio 09, 2007

Viendo nevar desde mi ventana








Mis hijas viendo caer copos, asombradas



Bariloche? No, Pilar


Hace un par de años escribí un cuento que comenzaba con la frase “Nevaba en Buenos Aires, como de costumbre”. Esa imposibilidad, que obligaba a leer lo que seguía para poder entender la frase, hoy, 9 de julio de 2007 se ha transformado en realidad: estoy viendo caer desde mi ventana copos lentos, que vivorean y se tuercen antes de caer . Muy distintos de las disciplinadas gotitas , veloces y militares, rectas, que caen en cualquier lluvia. En cambio, los copos. Pasan lentos, con ganas de que la gente los mire. Pareciera que compiten entre ellos, para ver cual es el más gordo y lento.

Es una especie de fiesta la nevada. La naturaleza sale de la rutina y nos encandila con copos flotando en el viento.

Nevaba en Buenos Aires, como de costumbre.

Cosas del calentamiento global.

miércoles, julio 04, 2007

Declaracion de la Internacional Liberal, Oxford, 1997 (fragmento)

Nuestros Valores Liberales


Reafirmamos nuestro compromiso con los principios del liberalismo establecidos en el Manifiesto de la Internacional Liberal de abril de 1947: creemos que la libertad y la responsabilidad individual son las bases de una sociedad civilizada; que el Estado es sólo un instrumento al servicio de los ciudadanos; que cualquier acción del Estado debe estar sujeta al imperio de la ley, y quienes la ejecutan deben someterse al escrutinio de la sociedad civil; que la libertad constitucional está basada en los principios de la separación de poderes; que la justicia exige que en todo enjuiciamiento penal el acusado goce del derecho a un juicio rápido, público, y libre de cualquier influencia política; que tanto el control de la economía por parte del Estado como los monopolios privados amenazan la libertad política; que los derechos y las obligaciones van unidos y que todo ciudadano tiene una responsabilidad moral ante los demás miembros de la sociedad; y que un mundo en paz sólo puede alcanzarse por medio del respeto a estos principios y la cooperación entre las sociedades democráticas. Reafirmamos que estos principios son validos en todo el mundo.

La libertad, la responsabilidad, la tolerancia, la justicia social e igualdad de oportunidades, son los valores centrales del liberalismo y los principios sobre los que debe construirse una sociedad abierta. Estos principios requieren un cuidadoso equilibrio entre las sólidas sociedades civiles, los gobiernos democráticos, los mercados libres y la cooperación internacional.

Creemos que entre las condiciones de las libertades individuales se incluyen el estado de derecho, el acceso para todos a una variada y completa educación, las libertades de expresión, asociación y acceso a la información, la igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y hombres, la tolerancia para la diversidad y la inclusión social, la promoción de la iniciativa privada y de las oportunidades de empleo. Creemos que la sociedad civil y la democracia constitucional constituyen la base más justa y estable del orden político. Vemos a la sociedad civil como una sociedad constituida por ciudadanos libres que viven dentro de un marco legal establecido, con la garantía de sus derechos individuales y con el poder del gobierno limitado y sujeto al escrutinio democrático de la sociedad.

Creemos que una economía basada en las reglas de libre mercado fomenta la distribución más eficiente de riquezas y recursos, impulsa la innovación y promueve la flexibilidad.

Creemos que la estrecha colaboración entre las sociedades democráticas a través de organizaciones mundiales y regionales, dentro del marco del derecho internacional, del respeto a los Derechos Humanos y el reconocimiento de los derechos de las minorías nacionales y étnicas, aunado a un compromiso compartido en favor del desarrollo económico en todo el mundo, constituye la base indispensable para la paz mundial y la sustentabilidad económica y ecológica.



El avance del Liberalismo, 1947-1997


Damos la bienvenida al progreso alcanzado a lo largo de los últimos cincuenta años poniendo en práctica los principios liberales en un número cada vez mayor de países:

- el retorno de la libertad y de la democracia en los antiguos países comunistas de Europa,
la expansión de los gobiernos democráticos y de derecho;
- el fin del colonialismo; pueblos antes subyugados tienen ahora la oportunidad de gobernarse a sí mismos;
- la reducción del control estatal en las economías nacionales, aceptando que las economías de mercado crean riquezas más efectivamente y que las distribuyen mejor;
- la transformación de la educación, que ha pasado de ser el privilegio de una minoría a constituir un proceso de por vida para la mayoría de los ciudadanos;
- el respeto cada vez mayor por los Derechos Humanos, tanto en el interior de los Estados como materia de vigilancia internacional y, de ser necesario, como causa de intervención;
- la extensión de los Derechos Humanos a mujeres y niños a nivel domestico e internacional;
- la extensión de las reglas de igualdad a las minorías sexuales y el reconocimiento de que la homosexualidad y del lesbianismo son expresiones legítimas de la opción personal del individuo;
- la consolidación de una economía mundial abierta dentro de un marco de regulación internacional
- el fortalecimiento de las leyes internacionales y de las instituciones regionales y mundiales;
- el aumento de la libertad de información, comunicación y tránsito, tanto en el interior como a través de las fronteras nacionales;
- aceptar que la comunidad internacional comparte la responsabilidad y la obligación de combatir la pobreza mundial y de proteger el entorno global



martes, julio 03, 2007

Capitalismo soviético, según Feinmann

"Desde 1492 hasta la fecha, la humanidad no ha conocido otra cosa que el capitalismo. En su forma “liberal democrática” o en su forma “comunista estatal”.

De este modo es que estamos llegando a una etapa cuasi apocalíptica, dado que, como decía el marxista Karl Marx, “la sociedad moderna burguesa (...) se asemeja al mago que ya no es capaz de dominar las potencias infernales que ha desencadenado con sus conjuros” (Manifiesto comunista) y, como decía el nacionalsocialista Martin Heidegger, “no necesitamos de la bomba atómica (...). Esto en lo que el hombre hoy vive ya no es la tierra” (Der Spiegel, N° 23, 1976) "

Juan Pablo Feinmann, en Página 12

Es extraordinario, siempre cierra: sea quien sea el que gobierne, el “verdadero” malo es el Capitalismo. Hemos encontrado una bolsa que llenamos con toda la carroña, el mal olor, el crimen, la explotación, la desidia, la corrupción. La llamamos capitalismo y ahí encerramos al colonialismo, al mercantilismo absolutista, el nacionalismo , el nazismo, el totalitarismo comunista sovietico, los desastres camboyanos o norcoreanos: ahora lo entiendo: Stalin era Capitalista. Luis XVIII también. Y Pol Pot, y Mussolini y Hitler y Bin Laden.

Con esa claridad en el análisis, al Filósofo Oficial del Progresismo Argentino hasta mi hija de 16 años lo da vuelta.

INTERNET LIBRE

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LIBRE ACCESO A LA WEB EN CUBA!