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sábado, abril 29, 2006

Pequeños detalles

Las grandes filosofías de la Historia (Hegel, Marx y sus antecesores) quisieron ver el flujo inabarcable de la vida como el efecto de un libreto preestablecido por fuerzas inconmovibles, de alcance universal y de largo plazo. Las cosas que ocurren debían ocurrir, estaba ya todo escrito.
Todos , de alguna u otra manera, hemos absorbido por los poros estas cosmovisiones macro y nos negamos- tan altas son nuestras miras- a ver los pequeños, los intrascendentes detalles humanos.
Por ejemplo, en Mendoza , hace unos 20 años un gobernador de apellido vistoso (digamos Banderón) tenía como contrincante en la interna partidaria a…Pepe Banderín. Posiblemente Banderín era más capaz, honesto y eficiente que Banderón, pero eso nunca lo sabremos.
“Para qué votar al chiquito si tenemos al grande” fue la consigna implícita que impidió la carrera de Banderín, el pobre Pepe Banderín que se quedó sin entrar en la Historia

Me pregunto: ¿y si Banderín era, en realidad, el protagonista que la Historia había nombrado para esa comarca y ese momento? ¿Si a través suyo el Espíritu o las Fuerzas Productivas o cualquier otro demiurgo de la Historia se disponía a actuar? Si esa mínima contrariedad - un apellido imposible de sostener- no hubiera existido, ¿ donde estaría hoy Mendoza , o peor: dónde estaría la República Argentina en estos momentos? Quizás codeándose con los Grandes, arrimada al gran festín del siglo 21, haciendo punta en América Latina: comercio de 200 mil millones anuales, mortalidad infantil 5 por 1000, PBI per cápita de 15000 dólares, un grande de dimensiones regionales, arrastrando en su progreso al Uruguay y al mismo inefable Paraguay, un foco de atención de los paises andinos y un contrapeso del Gran Brasil.

Miren lo que nos perdimos por culpa de Banderín y su ridículo apellido

jueves, abril 20, 2006

El mito de la manipulación

Según una extendida visión todo lo que compramos- especialmente audio, celulares, palms, computadoras- está friamente calculado por las corporaciones desde hace décadas. Los tipos se reunieron, por ejemplo, en 1972 y planificaron lanzar la web hacia mediados de los noventa, los celulares para fines de los ochenta y la PC para comienzos de esa década. Lo planificaron todo. Planificaron montarle un falso garage a Jones para que invente supuestamente una Apple, financiaron al joven Gates para que haga algo con los sistemas operativos y cuidaron desde bebes a los jovencitos creadores de Yahoo, del Google y otras supuestas novedades que ya tenían friamente calculadas.De modo que esto de los Blogs, debe haberse creado en el despacho de un oscuro burócrata hacia 1991, digamos.
Todos somos- segun esta visión- simples robots, todos seguimos el libreto preestablecido.


Qué pobre imagen del mundo, qué deseo de perder la capacidad de sorpresa, qué ganas de ser aburridos, qué manera de no entender que la vida se derrama por cauces imprevistos (ahora por internet, antes por las calles de la ciudad)
Esta visión nos desrresponsabiliza, nos victimiza.. sirve para no hacer nada y seguir denostando la tecnología y su maldad, mientras "el mundo se queda sin corazón".
Las corporaciones siempre intentarán apropiarse de los movimientos de la vida.Está en nosotros no hacerles el juego y demostrar que el poder se comparte, y que no existen más los Grandes Hermanos.

miércoles, abril 12, 2006

Leer a Auster

Hace varios años que me dedico – part-time- a escribir ficciones, con variada suerte. En general diría que no puedo quejarme: me han publicado en varios sitios de Internet y he recibido cuatro o cinco premios en concursos diversos.

Leí varios textos sobre técnicas de escritura, sobre estructura narrativa, pero en general rehuyo de la Teoría Literaria, no vaya a ser que quiera ponerme a escribir bajo el influjo de alguna teoría: vivir con un Freud musitándote a cada renglón los “porqué hiciste- pensaste- sentiste tal o cual cosa”. Horrible.

Mi única obligación es leer buena literatura. Clásica y moderna, universal y argentina.
Bueno, en eso estaba ciando me topé, luego de varios años, con Auster, con su reciente “Brooklyn Follies”.

Abandonad toda lectura: aprended del Maestro, leyéndolo, directamente: sin teorías, sin cabezas atiborradas de datos. Solo leedlo: ved como se derrama la vida por sobre, entre, o por debajo de las palabras: Como el lenguaje no ahoga sino que enaltece la acción. Cómo se deja leer como un buen vino se deja gustar.

Hacé la experiencia de gastar tan solo unas pocas horas para terminar las 308 páginas de la novela: Así podras comprender el valor exacto de la técnica, el lugar del lenguaje, el papel del narrador- testigo y protagonista-. Auster nos ahorra decenas de parrafadas destinadas a “explicar” lo que pasa: se concentra en “lo” que pasa, sin buscar esencias más allá de las existencias.

Eso es, exactamente, lo que me gustaría encontrar en mi escritura: el abandono de toda cartilla moral, ética o estética sin caer en la nada burbujeante de absurdos; el humor sin caer en el guiño permanente; la gracia, la sorpresa, la inteligencia sin la pedantería del intelectual. Eso.

sábado, abril 08, 2006

Carátulas

El camarada Mao- enigmático líder oriental que no llegó a gozar de la popularidad que el Che tuvo en Occidente, pero que calentaba algunos extraños corazones revolucionarios por estos lares, como el de Sartre- acuñó un concepto válido. Quizá el único válido que generó su prolífica pluma. Así como recomendaba no leer más que diez libros en toda una vida -la tarea de la lectura la reservaba para los intelectuales del Partido- propuso analizar cada situación según un conjunto de contradicciones: la Contradiccion Principal y las Contradicciones secundarias.
El problema- una petición de principio- es que Mao, en el ejercicio de su poder y su sabiduría era el único encargado de determinar cual era, en cada momento, la Contradicción Principal.
Ese es el poder que se reservan los lideres.
Y los jueces, cuando caratulan una causa. (por ejemplo: una patota policial te quiebra la columna. El juez lo caratula: “lesiones en riña”, delito menor y excarcelable; si lo hubiera caratulado: “Intento de homicidio, lesiones gravisímas y abuso de autoridad”, la cosa sería más pesada para los policías. Corolario: lo que importa es la caratula)

Definir la Contradiccion Pincipal, la carátula que delimita y marca el territorio: ese es el verdadero poder de los jueces, de los líderes...y de los periodistas.

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